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La historia de ‘La Isla’: Cómo los Estudiantes Hispanos se convirtieron en el rostro de Hilton Head

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La Nueva Mayoría


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El mundo conoce a Hilton Head Island como un paraíso turístico con playas vírgenes y campos de golf a la altura. Sus comunidades cerradas albergan hogares multimillonarios y, en su inmensa mayoría, blancos jubilados.

Es una imagen que esconde historia. Las familias nativas de la isla que rastrean su linaje mucho antes de que llegaran los constructores blancos, y la nueva realidad de hoy en día: una comunidad hispana en crecimiento lista para remodelar la vida en la isla.

Mire los salones de clase de la isla y verá el futuro de Hilton Head.

Los estudiantes hispanos y latinos ahora constituyen casi la mitad de la población de escuelas públicas de la isla. Durante los últimos seis años, la Escuela Primaria Hilton Head y la Escuela Secundaria Hilton Head han hecho una transición continua del cuerpo estudiantil de mayoría blanca al de mayoría hispana. Si la tendencia continúa, el 2021 podría ser el primer año en el que se aplica lo mismo a Hilton Head High School.

El Distrito Escolar del Condado de Beaufort es ahora el hogar de la tercera población estudiantil hispana más grande de Carolina del Sur, con más de 6,000 estudiantes concentrados principalmente en Hilton Head y en Bluffton. Solamente los sistemas escolares de los condados de Greenville y Horry educan a más de estos estudiantes.

El creciente número de inmigrantes hispanos y estadounidenses de primera generación sentados en esos pupitres es la próxima generación de Hilton Head, quienes deben ser abrazados, dicen líderes de la comunidad. “Las vidas de todas las personas de Hilton Head han mejorado porque estas familias están aquí,” dijo Ingrid Boatright, miembro de la junta escolar del condado de Beaufort que representa un parte de la isla. “Dando sus hijos la oportunidad de tener oportunidades tremendas es algo que debería importarnos a todas.”

El creciente número de inmigrantes hispanos y estadounidenses de primera generación sentados en esos pupitres es la próxima generación de Hilton Head. Para que ellos y Hilton Head prosperen, se deben enfrentar una serie de desafíos que la isla no ha enfrentado por completo, dicen los líderes comunitarios y otros expertos.

Los residentes de Hilton Head ya tienen dificultad para encontrar servicios profesionales, dijo la miembro de la junta escolar Cathy Robine, quien representa a una parte de Hilton Head. “Nuestra comunidad depende de que haya gente educada en ella y lo hacemos a través de las escuelas”.

Independientemente de que sus propios hijos sean estudiantes del condado de Beaufort o no, los residentes de la isla “deben comprender que tener una fuerza laboral capaz de afrontar los desafíos del futuro será críticamente importante para su seguridad social, para su cartera de acciones y para la calidad de su vida ”, dijo John O’Toole, director ejecutivo de Beaufort County Economic Development Corp.

El Distrito Escolar del Condado de Beaufort, que cuenta con muchos recursos, está “años luz” por delante de gran parte del estado en el servicio a sus estudiantes hispanos, cuyo número comenzó a aumentar hace dos décadas, dijo Eric Esquivel, un líder de largo tiempo en la comunidad hispana de la isla y editor de La Isla Magazine, su publicación local bilingüe.

Pero se debe hacer más para que la isla prospere. Los desafíos incluyen:

  • Los estudiantes hispanos en Hilton Head se gradúan a tiempo a un ritmo más bajo que sus contrapartes blancos y negros. Mientras que el distrito en su conjunto ha mejorado marginalmente su tasa de graduación de 4 años para los estudiantes negros durante los últimos tres años, la misma cifra para los estudiantes hispanos se ha reducido en dos puntos porcentuales. Solo el 78% se graduó a tiempo en el 2020.

  • En las escuelas secundarias y preparatorias de Hilton Head, aproximadamente uno de cada tres estudiantes es multilingüe y está desarrollando fluidez en inglés. Menos de un tercio de esos estudiantes alcanzaron los objetivos de competencia lingüística en 2020, quedándose atrás al menos 11 puntos porcentuales con respecto a la tasa de sus compañeros a lo largo de Carolina del Sur.

  • Los puntajes en las evaluaciones estatales revelan brechas persistentes en el rendimiento entre los estudiantes hispanos del distrito y sus compañeros blancos en los exámenes de inglés y matemáticas, con brechas de hasta 35 puntos porcentuales en algunos niveles de grado.

Los miembros de la junta escolar reconocen que la situación exige atención.

“Tenemos que hacer ajustes en la manera en que educamos”, dijo Melvin Campbell, un profesor de matemáticas jubilado de la Hilton Head High que representa partes del borde norte de la isla.

Están de acuerdo líderes educativos como Narendra Sharma, fundador y presidente de Neighborhood Outreach Connection, que administra una red de centros extraescolares que sirvió a cerca de 600 estudiantes, en su mayoría de bajos ingresos, en todo el condado de Beaufort durante el año pasado, muchos de ellos hispanos.

“Si no les proporcionamos las habilidades y los conocimientos adecuados y no les ponemos en camino para graduarse a tiempo, será muy costoso a nivel local aquí”, dijo.

Carolina Díaz, maestra de segundo grado de inmersión lingüística en español, trabaja con sus alumnos cantando canciones en español el lunes 16 de agosto de 2021 en el primer día de clases en la Escuela Primaria Hilton Head Island.
Carolina Díaz, maestra de segundo grado de inmersión lingüística en español, trabaja con sus alumnos cantando canciones en español el lunes 16 de agosto de 2021 en el primer día de clases en la Escuela Primaria Hilton Head Island. Drew Martin dmartin@islandpacket.com

Un nuevo cuerpo estudiantil multilingüe

Al menos uno de cada tres estudiantes en las escuelas públicas de Hilton Head está aprendiendo inglés. La gran mayoría vive en hogares de habla hispana.

Aún así, algunos estudiantes dicen que nunca tuvieron un maestro que hablara el idioma que ellos hablaban en casa. Ese fue el caso de Liliana Morales Pérez, una hija de inmigrantes mexicanos que creció en Hilton Head y asistió a la escuela primaria, secundaria y preparatoria en la isla antes de graduarse el año pasado.

No es ninguna sorpresa.

El Distrito Escolar del Condado de Beaufort no conoce la cantidad de miembros del personal que son bilingües. Pero al comienzo del año escolar pasado, solo el 3.7% de los maestros del distrito se identificaron como hispanos, según muestran los datos estatales. Eso ni se acerca al 30% de los estudiantes del distrito que tienen la misma identidad.

Como resultado, algunos recién llegados se ven arrojados a un entorno en el que pocos hablan su lengua materna.

Las investigaciones muestran que una de las formas más efectivas de apoyar a los aprendices de inglés es enseñarles simultáneamente en su nuevo idioma y en el que hablan en casa. Un puñado de estados, como Delaware, Utah y Carolina del Norte, han impulsado agresivamente estos programas en todo el estado, tanto para hablantes nativos de inglés como para aprendices de inglés.

Los carteles en la oficina de la Escuela Primaria Hilton Head Island informan a los adultos que las clases para aprender inglés, también escritas en español, están disponibles a través del programa de Educación para Adultos del Distrito Escolar del Condado de Beaufort.
Los carteles en la oficina de la Escuela Primaria Hilton Head Island informan a los adultos que las clases para aprender inglés, también escritas en español, están disponibles a través del programa de Educación para Adultos del Distrito Escolar del Condado de Beaufort. Drew Martin dmartin@islandpacket.com

La escuela Elementaria Hilton Head es una de las pocas escuelas de Carolina del Sur con iniciativas de inmersión lingüística. Pero sus programas de dos lenguas en español y chino inscriben solo a 223 estudiantes y solo alrededor de una quinta parte de ellos se clasifican como estudiantes que reciben apoyo para el aprendizaje del inglés.

Con mayor frecuencia, los estudiantes multilingües son sacados del salón de clases para recibir ayuda intensiva con el idioma, que reciben de uno de los 69 maestros de “Inglés Para Hablantes de Otros Idiomas” (ESOL por sus siglas en inglés) del distrito. Esos educadores también tienen la tarea de ayudar a los educadores de áreas temáticas a realizar adaptaciones para sus 4,600 estudiantes en todo el condado de Beaufort.

El hombre al frente del Distrito Escolar del Condado de Beaufort, el superintendente Frank Rodríguez, dice que ve el bilingüismo de estos estudiantes como un regalo.

El propio origen cubanoamericano de Rodríguez es un reflejo del nuevo rostro de Hilton Head. Hizo historia como uno de los primeros superintendentes hispanos de Carolina del Sur cuando el condado de Beaufort lo contrató hace dos años de un gran distrito escolar de Florida. También es el primer superintendente del distrito que habla español con fluidez.

Pero su rareza también refleja a Carolina del Sur. Sirve a una junta escolar sin un solo representante hispano, en un condado sin un solo líder hispano electo, en un estado sin legisladores hispanos.

Frank Rodríguez, superintendente de las escuelas públicas del condado de Beaufort, habla el lunes 16 de agosto de 2021 sobre los desafíos que enfrentará el distrito y cómo los abordarán el primer día de clases en la Escuela Primaria Bluffton.
Frank Rodríguez, superintendente de las escuelas públicas del condado de Beaufort, habla el lunes 16 de agosto de 2021 sobre los desafíos que enfrentará el distrito y cómo los abordarán el primer día de clases en la Escuela Primaria Bluffton. Drew Martin dmartin@islandpacket.com

Esa falta de representación es tangible para los padres en el distrito.

En una cafetería dentro de la Escuela Secundaria Bluffton, donde poco más del 45% del cuerpo estudiantil es hispano, Rodríguez llevó a cabo un ayuntamiento en español, uno de varios que inició su mandato en el distrito en 2019.

Allí, los padres le dijeron que estaban orgullosos de reunirse en su lengua materna con un superintendente que los entendía. E hicieron una solicitud: “Necesitamos profesores bilingües”, le dijeron los padres en español.

El está de acuerdo. El distrito tiene contrato con una empresa que trae maestros de todo el mundo, incluyendo a Honduras, Venezuela, Costa Rica y Colombia, y ha ampliado el reclutamiento nacional a lo largo de la costa este, dijo Rodríguez.

El distrito a menudo tiene que desafiar las suposiciones de los forasteros sobre cómo es Carolina del Sur y Hilton Head. “En realidad, a mucha gente le sorprende entender que tenemos una población [hispana] en crecimiento”, dijo.

En la isla, ese crecimiento hispano ha coincidido con la disminución del número de estudiantes blancos y negros. Hoy en día, los estudiantes negros son el 12% del cuerpo estudiantil y sus compañeros blancos el 37%.

¿A dónde se han ido estos estudiantes? El crecimiento de la población de la isla se ha desacelerado. Agregó solo 562 residentes en la última década, según los recuentos del censo recientemente publicados. Eso probablemente signifique que menos estudiantes blancos y negros permanezcan en los salones de clase de la isla para reemplazar a los graduados.

Pero a medida que el distrito ha tratado de responder al ritmo de crecimiento hispano más rápido, persisten las brechas en el apoyo.

El distrito escolar tiene “growing pains” de personal

Un jueves por la noche a fines de abril, alrededor de una docena de padres de habla hispana se registraron en Zoom para una noche de padres multilingüe, una reunión regular con funcionarios escolares que fue forzada a ser en línea debido a COVID-19.

Durante una pausa, una madre venezolana desactivó el silenciamiento. Su hijo había llegado al distrito durante la pandemia, dijo en español, y la vida había sido “traumatico” con todos los cambios. “Con el apoyo de cada uno de ustedes, ha podido superarlo,” dijo ella.

Un elemento central de ese sistema de apoyo fue el “intermediario bilingüe” en la escuela de su hijo, uno de los 21 en todo el distrito que sirven como puentes críticos entre la escuela y el hogar, un sello de larga duración de los sistemas de apoyo del distrito para las familias hispanas.

A cada escuela en el condado de Beaufort se le asigna al menos uno de estos intermediarios de habla hispana, que se comunican con los maestros y familias que no hablan el mismo idioma, para ayudar mejor a los estudiantes a mantenerse al día con el trabajo de clase. Pocos sistemas de escuelas públicas en todo el estado tienen el mismo nivel de apoyo bilingüe, según una encuesta de 81 distritos escolares realizada por The Island Packet.

Aun así, muchos intermediarios parecen agotados en medio de la cantidad de estudiantes hispanos a los que sirven. Por cada uno, podría haber más de 200 familias para las que deban traducir documentos y comunicarse con las necesidades de los estudiantes.

“Necesitan un pequeñito ejercito,” le dijo a un periodista en español Yajaira Benet Uzcategui, organizadora de programación del condado de Beaufort para PASOS, una organización de salud comunitaria hispana. “Sí, hay ‘liasions,’ pero yo no creo qué hay suficientes.”

Rodríguez, el superintendente del distrito, dijo que los funcionarios comprenden la demanda de estos servicios y siempre están en busca de personas para “desempeñar un papel realmente crítico ... en ayudarnos a educar a nuestros estudiantes multilingües”.

Patricia Urriola de Millan, otra trabajadora de salud comunitaria del condado de Beaufort para PASOS que tiene dos hijos que asisten a las escuelas de Hilton Head Island, dijo que a veces esas buenas intenciones no siempre dan resultados.

El distrito está intentando, creen los trabajadores de salud comunitarios. Pero es difícil contratar y retener empleados locales que sean bilingües, tengan autorización para trabajar y que tengan la capacitación que necesitan para el puesto, dijeron.

“Verdaderamente, estamos en ‘growing pains,’” dijo Benet Uzcategui.

Los estudiantes participan en una clase de lenguaje dual en la Escuela Primaria Hilton Head Island el lunes 16 de agosto de 2021 el primer día de clases.
Los estudiantes participan en una clase de lenguaje dual en la Escuela Primaria Hilton Head Island el lunes 16 de agosto de 2021 el primer día de clases. Drew Martin dmartin@islandpacket.com

Las recientes contrataciones en la Hilton Head High indican progreso. En los últimos 4 meses, la enfermera de la escuela, el recepcionista de asistencia, el consejero académico y los puestos adicionales de intermediarios de padres estuvieron ocupados por hispanohablantes, según el distrito.

Pero incluso cuando las escuelas recurren a la contratación de trabajadores bilingües de fuera del estado, el distrito ha demostrado dificultades para retenerlos, dijeron las trabajadoras de salud de PASOS.

Una razón para eso podría ser porque el distrito no patrocina visas para empleados.

Jeferson Rojas, un maestro internacional, llegó al distrito escolar desde Colombia con una visa temporal. Durante cinco años, a partir de 2014, trabajó en preparatorias en Hilton Head y en Bluffton con estudiantes que estaban aprendiendo inglés.

“Hay tantas historias de fondo diferentes que, créanme, cuando hablé con ellos muchas veces, me di cuenta de que estos niños necesitaban mucho apoyo emocional”, dijo Rojas sobre sus estudiantes. “No todo se trataba solamente de matemáticas o ciencias. Se trataba más de enseñarles cómo vivir su nueva vida “.

Él predicaba la sensibilidad cultural y siempre preguntaba qué medidas específicas tomaban otros maestros para apoyar a estos estudiantes, agregó Rojas .

Pero el distrito escolar finalmente lo perdió y a otros maestros internacionales como él que esperaban obtener una visa de trabajo que ofrecería una vía para solicitar la residencia permanente en los Estados Unidos.

A diferencia de los distritos de los condados de Richland, Jasper y Hampton, el Distrito Escolar del Condado de Beaufort no patrocina estas visas H-1B, según datos del Ministerio de Trabajo de los Estados Unidos.

En cambio, el distrito hace contrato con una empresa externa para profesores internacionales. El enfoque ha reducido la responsabilidad del distrito después de que experimentó problemas con el patrocinio de visas directamente, dijo la portavoz Candace Bruder en un correo electrónico, negándose a especificar más. Muchos otros distritos a lo largo del país no otorgan visas H-1B, dijo Rodríguez en una entrevista, pero es algo que los funcionarios del condado de Beaufort “continuarán explorando”.

Rojas trató a sus estudiantes en el condado de Beaufort como a sus propios hijos, dijo, y tiene muy buenos recuerdos de su trabajo en el Lowcountry. Pero su visa terminó y se mudó a un distrito de Colorado que le permitió seguir enseñando en los Estados Unidos. “Esa fue la única razón por la que me mudé”, explicó.

Los estudiantes de primera generación navegan la escuela solos

A medida que los estudiantes hispanos regresen a la escuela este año, muchos lo harán con menos ayuda que sus compañeros.

A veces, los niños son los primeros en sus familias en recibir educación en los Estados Unidos, por lo que las diferencias culturales, las desigualdades económicas y los temores relacionados con la inmigración son obstáculos. A veces, el bullying también es un problema, añaden los estudiantes.

Urriola de Millan les recuerda a otros padres hispanos todo el tiempo que, por ley, el personal de la escuela no puede preguntarles sobre su estado migratorio o deportarlos, por lo que no necesitan estar ansiosos en los terrenos escolares. Pero muchos todavía se preocupan porque las consecuencias de la deportación pueden ser graves: sus hijos podrían quedar abandonados, a veces sin que aún dominen el inglés.

“Porque creen que porque no tienen documentos, van a tener problemas,” dijo, hablando en español a un reportero. “Es que creen que no se merecen nada, que no tienen derecho a nada. Y solo que las personas no saben.”

A algunos de estos padres inmigrantes tampoco les ayuda el hecho de que carecen de un punto de referencia sobre cómo se ve una educación estadounidense, o cuál debería ser su papel en ella.

“Aquí en los Estados Unidos, los padres se meten más en el nivel secundario y en la primaria. En nuestros países, eso no es lo normal. Mi mamá no iba a la escuela nunca a menos que hiciera algo horrible,” dijo Benet Uzcategui, el otro trabajador de salud. “Es muy diferente.”

El hecho de que muchos tengan que trabajar en varios trabajos que los mantienen inaccesibles para sus familias durante horas puede dificultar aún más que los padres se mantengan al tanto del progreso académico de sus hijos, agregó.

Este fue el caso de Jessica Bonilla García, una graduada de la clase de 2012 de la Hilton Head High que ahora trabaja en Ridgeland. Ninguno de sus padres llegó a la preparatoria en México. Cuando llegaron a la isla cuando ella tenía 4 años, su padre trabajaba en la construcción mientras su madre limpiaba casas.

García recuerda que una vez su madre rompió a llorar en el piso del baño. Era su cumpleaños y solo tenía $ 10, recordó su hija.

Cuando García aplicó a la universidad, lo hizo por su propia cuenta. “Mi mamá no sabía cómo ayudar, así que mantuvo su distancia”, dijo. “[Ella] puso toda su fe en mí”.

Y para muchas familias que ya estaban luchando por seguir el ritmo, la pandemia les ha hecho la vida aún más difícil, dijo Urriola de Millan. Mientras que otros padres podrían haber recibido beneficios de desempleo que les permitieron quedarse en casa y cuidar a sus hijos mientras participaban en la escuela virtual o recibieron cheques de estímulo para ayudar a llegar a fin de mes, las familias indocumentadas no eran elegibles para ninguno de los dos. La carga del cuidado de los niños a veces recaía sobre los hermanos mayores, a costa de ellos.

“Los grandes necesitaron quitarse de sus estudios para cuidar a los hermanitos pequeños,” dijo la mamá. “No es porque el papá los quiere dejar solos todo el día. Es que simplemente si el papá no sale a la calle, no tiene dinero.”

A veces, otros estudiantes dificultan la vida de sus compañeros hispanos.

Tanto García como el graduado de la Hilton Head High en 2013, Kebin López, hijo de inmigrantes hondureños, recordaron haber sido objetos de burlas por sus estatus migratorios cuando eran estudiantes; López también recordaba haber recibido insultos racistas en las escuelas de la isla.

Kebin López, ahora un estudiante de posgrado, se sienta para un retrato en la casa de sus padres en Bluffton, Carolina del Sur el jueves 22 de abril de 2021, con fotos y documentos que recopiló de su tiempo en las escuelas de Hilton Head Island.
Kebin López, ahora un estudiante de posgrado, se sienta para un retrato en la casa de sus padres en Bluffton, Carolina del Sur el jueves 22 de abril de 2021, con fotos y documentos que recopiló de su tiempo en las escuelas de Hilton Head Island. Drew Martin The (Hilton Head, SC) Island Packet

Aunque él pudo ignorar los comentarios, una niña de 16 años que comenzó en la Hilton Head High poco después de llegar de Venezuela no pudo, dijo Urriola de Millan. La trabajadora de salud era cercana a la familia de la niña cuando vivían en Carolina del Sur y permanece en contacto con ellos. El bullying que la adolescente sufrió por parte de sus compañeros de clase por no hablar inglés fue tan terrible que la familia pronto huyó a Miami, recordó.

La niña está mejor allí, debido al hecho de que sus habilidades lingüísticas son apoyadas en Florida. “Ahorita le va bien en la escuela,” comentó. “Porque hablan español.”

Rodríguez dijo que la discriminación no es aceptable.

“Mi mensaje para ellos es que eso no es algo que toleramos o queremos tolerar dentro de nuestro distrito escolar”, dijo, instando a las familias a comunicar los incidentes al personal escolar.

Rodríguez y otros líderes del distrito dijeron que han observado historias de éxito, estudiantes que se han aclimatado a la isla mientras aprenden un nuevo idioma y cultura.

“Es importante que la comunidad sepa que nuestros brazos están abiertos”, dijo Robine, miembro de la junta escolar.

Si este mensaje se siente, dará forma a la isla.

“Ahora van a venir nuestra generación,” dijo Benet Uzcategui. Somos de aquí, dijo que empezarán a decir. “Esta es nuestra casa. Vamos a construirla juntos.”

This story was originally published August 26, 2021 at 4:50 AM.

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Chiara Eisner
The State
Chiara Eisner investigates and reports high-impact stories across the state of South Carolina. She is the newspaper’s 2021 Journalist of the Year and the South Carolina Press Association’s Assertive Journalist of the Year. The Secrets of the Death Chamber series she reported for The State was a finalist in the national 2021 Investigative Reporters and Editors (IRE) Award competition. Her reporting on the harvest of horseshoe crabs in South Carolina was part of the package that earned her honorable mention in the 2021 Evert Clark/Seth Payne Award, an annual prize for science journalists.
Lucas Smolcic Larson
The Island Packet
Lucas Smolcic Larson joined The Island Packet and Beaufort Gazette as a projects reporter in 2019, after graduating from Brown University. His work has won Rhode Island and South Carolina Press Association awards for education and investigative reporting. He previously worked as an intern at The Washington Post and the Investigative Reporting Workshop in Washington D.C. Lucas hails from central Pennsylvania and speaks Spanish and Portuguese.
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